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Agua subterránea, principal fuente de abastecimiento del país

En México el 70% del agua utilizada es subterránea. A pesar de su importancia existe un desconocimiento acerca del número de pozos con los que cuenta el país, del vollumen total de agua que podría utilizarse en las diferentes regione; y por lo tanto, hay "incertidumbre sobre su calidad".

El doctor José Joel Carrillo Rivera, investigador del Departamento de Geografía Física del Instituto de Geografía (IGg), explicó que la extracción de agua subterránea es una práctca que se lleva a cabo desde hace muchos años.

Algunos estudios refieren que la extracción por medio de pozos comenzó en 1847, para 1864 ya existían 200 pozos, que con el tiempo fueron aumentando. Con la asequibilidad de la bomba activada mediante energía eléctrica para extraer agua, esta práctica aumentó y se construyeron pozos cada vez más profundos.

A pesar de estos primeros registros, actualmente en México no hay una base de datos que reúna información a nivel nacional, a diferencia de otros países que cuentan con cifras más acertadas al respecto. En España se "tienen reportados aproximadamente un millón de pozos", mientras que en Estados Unidos sólo en el estado de California se reporta un estimado de 440 mil pozos.

El académico señaló que en Argentina tienen  conocimiento de los pozos que hay a lo largo del país sudamericano, además de información sobre el agua (que incluye datos químicos, isotópicos y litológicos). En Marruecos incluso "cuentan con un Atlas de datos isotópicos del agua de lluvia, superficial y subterránea".

Extracción y aprovechamiento
El agua subterránea, aunque despacio, fluye y se almacena en acuíferos que están a diferentes niveles de profundidad. Para su aprovechamiento se requiere de la "excavación" de pozos, que pueden llegar a 100 metros o en algunos casos a más de 500 metros de profundidad; la productividad de éstos depende de las características del material geológico del suelo adyacente. ya que algunos materiales ceden agua con mayor facilidad que otros.

El Dr. Carrillo señaló que es difícil precisar la producción de un pozo, ya que este dato es identificado a medida que se realiza la perforación y también depende de la construcción del mismo.

La calidad química del agua varía en función de la homogeneidad del subsuelo y de la distribución vertical de los diferentes flujos de agua en el sitio. Para el académico, un punto interesante es que la calidad "original" del agua en un pozo puede alterarse debido a una extracción excesiva o incorrecta, provocando la perturbación del movimiento del agua hacia el pozo.
 
Destacó que es pertinente conocer el funcionamiento del agua subterránea para llevar a cabo una utilización adecuada, ya que de lo contrario además de alterar la calidad del agua extraída existe el riesgo de ocasionar impactos ambientales como: la desaparición de manantiales o alguna otra fuente de agua superficial, lo que conlleva la pérdida de vegetación y suelo, factores que facilitan el hundimiento de la superficie.

El académico enfatizó que para un mejor aprovechamiento del agua subterránea es importante contar con datos acerca de la ubicación de los pozos, así como del registro de la calidad del agua extraída de éstos. También es necesario tomar en cuenta esta información en el ordenamiento territorial para conocer las implicaciones que tendría el aumento de la extracción en determinadas zonas,

Derecho humano al agua
En 2010 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció el derecho humano al agua y al saneamiento, con lo cual enfatizó la necesidad de que el servicio de abastecimiento de agua sea, entre otros, asequible para la población; lo cual también está estipulado en el artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona en promedio requiere de entre 50 y 100 litros de agua al día para satisfacer sus necesidades básicas.

Para garantizar el acceso al agua, el Programas de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) indicó que para que este recurso sea asequible el coste del agua no debe superar el 3% de los ingresos familiares. Sin embargo, a nivel mundial hay zonas que todavía no cuentan con acceso a agua potable.

El doctor Carrillo destacó que de acuerdo con las definiciones legales para el caso, la ONU no considera este derecho humano como un beneficio a tener agua sino como una libertad a pagar por este servicio. Y aunque en el discurso se habla de este derecho, en la práctica aún no está definido si el abastecimiento será a través de agua superficial o subterránea. Y tampoco está claro cómo se aplicará la definición de agua asequible para el caso de México.



Geografía Noticias



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